Mi primera noche
-¿Para que viniste?-le pregunte al chico mientras que corría rápidamente por el bosque. Me sentía libre y sobrenatural, una sonrisa se dibujo en mi rostro pálido y me senté en la rama de un árbol esperando a que llegara alguna presa.
-Quería salir de aquel lugar. Además de cambiar las emociones las siento y es muy perturbante-dijo en risas.
Asentí con aire ausente, en ese momento escuche el retumbar de un corazón. Era un oso quizás negro, no lo sabia muy bien pero lo que si sabia era que el retumbar de ese corazón sonaba delicioso y hacía que la boca se me hiciera agua. Sonreí para mi misma y corrí tras aquel ser, lo encontré estaba corriendo libremente. Parecía inofensivo, me pose en su espalda y mordí fuertemente su cuello. Sentí como su sangre caliente recorría mi garganta y humedecía mis labios. Se sentía bien. Bebí de el hasta la ultima gota, todavía tenia sed así que cacé unos cuantos alces mas. Después volví al mismo lugar donde había empezado, el chico todavía se encontraba hay.
Me senté y después de un rato me di cuenta de que aun no sabia su nombre me reí como una estúpida y alargue mi mano hacia el.
-Soy Katherine pero me dicen Kate-sonreí
-Lindo nombre-me devolvió la sonrisa y estrecho mi mano- mucho gusto Kate yo soy Justin
El aire se inundo de un silencio incomodo. Justin estaba sentado inmóvil mirando el sol que se ponía ante nosotros.
-¿No tienes sed?-pregunto rompiendo el silencio que se estaba formando.
-Ya no-dije en risas-se me hace mas fácil estar a tu lado de esta manera-admití avergonzada recordando la escena de esta tarde.
Me mecí en la rama mientras que aquel silencio volvía. Suspire y lo mire un buen rato esperando a que se moviera o hiciera algo.
-¿Cómo es que te convertiste en Ángel o lo que sea?-pregunte volviéndome a sentar a su lado.
-Nací con ello en la sangre-me explico- hay una edad de madures para cada Ángel no es específica varia en cada quien. Yo madure o por así decirlo a los 20 años de edad-sonrió y me miro-hace como 289 años para ser exacto. Cuando un Ángel madura se congela en la edad. Algunos maduran a los 12 o 7 años de edad. Eso depende de cómo este nuestra raza incrustada en sus venas-rió y me guiño un ojo- cada Ángel tiene un don, no somos como tu raza que son muy pocos lo que tienen dones. Si no que cada uno es bendecido-bufe y me rei ante el hecho de
que hablaba con un Ángel.
-¿Y hay Demonios?-pregunte algo entusiasmada por ese hecho.
-De hecho si los hay. Son fríos y pueden apoderarse del cuerpo que deseen ya que son como almas en pena. Cuando tienen permiso de salir del infierno no se quedan por hay flotando no, si no que van y se adentran en el cuerpo de cualquier humano-suspiro- son muy poderosos y no pienses que tienen cachos y esas estupideces-me reí y mire al horizonte.
-¿Tienen dones?-pregunte
-La verdad no. Su fuerza es tan extraordinariamente poderosa que no necesitan los dones, tienen características especificas de su raza pero que no llegan a ser dones ya que no son únicos si no que se repiten en cada Demonio. Pueden hacer que las personas hagan lo que ellos quieran con tan solo observarlos y pedírselos, cambian de forma-me reí, aunque esto no le gusto mucho prosiguió-aunque te parezca extraño los Ángeles y Demonios pueden ser hermanos. No importa si sus padres son dos Ángeles o viceversa ya que es como una elección que hacemos pero no estamos consiente de ella. Te digo esto porque mi hermano es uno de ellos-
Me quede atónita ante lo que me dijo. Era totalmente distinto a lo que decían las leyendas, los
cuentos o las películas. Era genial y a la vez escalofriante.
-También hay Ángeles caídos que no son demonios ni Ángeles si no ambas cosas-sonrió-son muy peligrosos, y muy escasos la verdad. Ellos si tienen dones ya que son mitad Ángeles y tienen las mismas características que los Demonios.
-Oh es impresionante-dije con una sonrisa
Suspire dando le vueltas al asunto. Había mas seres mitológicos que no nos damos cuenta que existen mientras que somos humanos, ¡que ignorancia!
-Y pensar que desde todo este tiempo pensé que los seres mitológicos no existían-dije de repente en un grito. Después avergonzada me empecé a reír, lo bueno de ser vampira. Es que tu corazón ya no bombea y no hay sangre en tus mejillas al apenarte.
-Yo siempre supe que habían seres así-dijo Justin como toda la paz posible-una de las partes de ser Ángel es que te entrenan o por así decirlo. Te hablan sobre cada una de las criaturas que puedes afrontar.
-Eso es genial-dije con una sonrisa-sabes es duro dejar toda una vida atrás para convertirte en algo que nunca pensaste que seria de verdad-dije mirando el cielo que se tornaba de un color anaranjado con machas moradas.
-Y ¿Cómo fue que llegaste a ser vampira?.
-Bueno-dije recordando todo lo que había pasado aquella noche, tenia deseos de llorar aunque sabia que no iba a servir de nada-estaba en una fiesta con algunas amigas, yo me encontraba afuera y se me acerco un chico. Hablamos un poco y me invito a bailar yo accedí con mucho gusto ya que el chico era lindo y simpático-bufe y maldije una y otra vez a ese chico-se llamaba Caleb, mientras que bailábamos me beso no me importo y le seguí el juego después me invito a dar un paseo. Por inocencia fui y lo acompañe. Nos estábamos alejando mucho del lugar y me asuste un poco el me dijo que no pasaba nada que nada mas íbamos a entregarle algo aun amigo-me quede callada un rato tratando de no romper a llorar y malgastar mis lagrimas en algo que ya había pasado y no podía cambiar- al llegar dichoso lugar-proseguí-me agarro por la cintura y me empezó a besar, le seguí el beso mientras que desabotonaba la camisa le advertí que esto no iba a pasar mas allá y me aleje de el. Pero mi lucha fue en vano, me clavo una navaja en la pierna y caí al piso gritando por el dolor, me golpeo varias veces para que no me moviera mucho y entonces…-me quede callada y recordé aquella noche- me violo, pelee para que me dejara grite pero nada de eso funciono. Me dejo desangrándome en aquel callejón, hacia frió y el dolor se hacia cada vez mas y mas fuerte, espere la muerte pero no llegaba me retorcía del dolor y al parecer eso iba a seguir. En ese momento llego Marie y me dijo que todo estaría bien, su dulce voz aterciopelada y su frió tacto hacían que el dolor disminuyera. Logre quedarme inconsciente
pero no por mucho porque sentí los fríos labios de Marie en mi garganta pero después de ese gélido tacto, sentí sus afilados colmillos rasgar y romper profundamente mi garganta-suspire y recordé el dolor de la transformación haciendo que me recorriera un escalofrió- el ardor era peor que el dolor que había sufrido antes, desee morir y tenia la necesidad de asesinar a aquel hombre que me había llevado a este dolor y sufrimiento. Me contaron lo que eran, me quede atónita Marie me contó su historia, a pesar de el dolor no grite, pues sabia que si gritaba ese simple grito despertaría el fuego abrasador que quemaba mis venas. El dolor duro tres insufribles días, pasaron rápido para decirlo así no conté las horas ni los minutos solo se que pasaron-termine de contar mi historia y voltee a mirar a Justin, me miraba con cara de asombro sonreí delicadamente y devolví mi vista a el atardecer.
Pd: Esperoo que lo disfruteen! Todaviaa falta mucho para terminar este capii es que son muy largos hahaha! Disfrutenlo y cuando pueda les suboo la otra parte
miércoles, 10 de febrero de 2010
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