-¿Y tu familia? ¿No has sabido nada de ellos?-formulo las preguntas rápidamente como si quisiera que no las escuchara, pero gracias mi nuevo sentido auditivo capte las preguntas sin quedarme a tras.
-No tengo familia-dije en una susurro casi audible-en realidad me escape hace unos meses-suspire por lo estúpida que había sido al hacer eso- todavía mantenía contacto con mi hermana menor, nos llevamos muy bien aunque no creo que vuelva a hablar con ella-dije sonriendo y mostrando mi dentadura blanca en la cual se encontraban los mortíferos colmillos.
-Entendido-dijo riendo al ver mis colmillos.
Las horas pasaron rápidamente en silencio. Ninguno de los dos volvió a emitir palabra, quizás por miedo o por no querer romper el delicioso silencio que se había formado entre nosotros dos.
Dedique toda mi atención al cielo, el divino calor del sol se desvaneció y lo reemplazo la luz hermosa de la luna. Me quede atónita al mirar como las estrellas se encendían en el cielo todo era tan hermoso suspire y caí al suelo en pie. Me acosté en la hierba fría y húmeda cerrando los ojos y dejándome llevar por la tranquilidad que me ofrecía el crepúsculo.
Empecé a tararear una canción sin sentido, nada mas surgía de mis labios como una simple tonada llena de nostalgia, dolor, resentimiento pero al final de todos esos sentimientos adoloridos existía una felicidad embriagadora. Suspire y seguí cantando un rato mas hasta que me recordé de la presencia de Justin y fui a buscarlo. Cuando subí la rama del árbol donde nos habíamos sentado hace pocas horas encontré a Justin con un aspecto angelical como era de esperarse, reí ante el hecho, dormía placidamente con la espalda recostada del tronco del árbol y las piernas cruzadas. Lo agarre por debajo de su rodillas y por la espalda para cárgalo y enrolle sus blancos y largos brazos alrededor de mi cuello de porcelana.
Volví a correr y mientras corría volvió a surgir aquel sentimiento de libertad que sentía, Justin no era ningún peso para mi mas bien me parecía divertido cargar con el en brazos. A los segundo de
partir llegamos a la casa de Marie en la que entre cuidadosamente y pose a Justin en el muble mas cercano. Busque a los tres vampiros que ahora parecían algo así como mi familia, pero sabia que no me debía confiar mucho suspire y me senté al lado del hermoso Ángel que parecía calmado y sereno. Sentí un poco de celos al mirarlo ya que el si podía dormir y soñar. O cuanto me gustaba soñar ahora la única manera de volver a soñar tendría que ser despierta, bufe y devolví mi mirada al chico y suspire al verlo tan tranquilo.
Me pare del sofá en que me encontraba y empecé a inspeccionar el lugar en donde ahora viviría, en muy hermoso no era ni muy grande ni extravagante sino acogedor.
La sala era espaciosa pero aun así las cosas que la ocupaban la hacia mas chiquita como las repisas, las bibliotecas escritorios y muebles. Parecía una casa normal y corriente una computadora a la izquierda una hermosa decoración y cosas simples que componen las casas de la mayoría de la gente normal.”Normal” la palabra recorrió mi mente una y otra vez lastimándome cada una de esas veces yo sabia que no era normal, y aunque me costara admitirlo mas nunca volvería a serlo, suspire y trate de olvidar aquella palabra que me lastimaba como un fuego interior que lastimaba mi corazón. Que la verdad me parecía que no era un corazón lo fue una vez en su vida pero la eternidad siguiente no iba a volver a ser un corazón ya que no latía ni bombeaba sangre y por mas que me doliera sabia que mas nunca iba a sentir aquellas emociones humanas que había sentido algún momento de mi vida. Mi alma ya no era un alma, las puertas al “paraíso” o como lo llamaran los mortales estarían cerradas para mi y lo sabia nada podía cambiar eso mejor dicho nada ni nadie podía cambiar aquel pensamiento que recorría mi mente.
Desee llorar, desee que las lagrimas recorrieran mis mejillas que esculpieran mi cara una y otra vez. Pero no quería simple lagrimas humanas sino lagrimas de sangre sentir aquello que me alimentaba me hiciera sufrir una y otra vez mas que lo hacían esas palabras que daban vueltas en mi mente aquellos hechos que había descubierto en tan solo segundos. Suspire y sentí como las lagrimas recorrían una y otra vez mis mejillas, maldije una y otra vez al ver como malgastaba mis ultimas lagrimas las limpie rápidamente y de mis labios escapo un leve gemido. Mis deseos se habían cumplido, aquellas lagrimas no era normales era de sangre, eso me hizo levemente feliz pero aquella felicidad se esfumo rápidamente al recordar mis pensamientos. Me tumbe en un sofá y seguí llorando aquellas lagrimas color carmesí que esculpían mi cara mientras que observaba a aquel chico dormir placidamente.
Dure horas llorando sin darle mucha importancia a como manchaba mi ropa. Después de un rato me aburrí y fui al baño a limpiarme aquellas lagrimas, mi rostro se reflejo en el espejo y me volvió a sorprender aquella belleza que iluminaba mi rostro cambie rápidamente la mirada del espejo al grifo lo abrí cuidadosamente sin utilizar una fuerza innecesaria y romperlo. Me enjuague la cara una y otra vez hasta sentirla limpia otra vez, el contacto del agua fría con mi piel era magnifico pues podía sentir cada partícula de agua recorrer mis pómulos y morir en mis labios, sentí también
como la sangre abandonaba mi rostro con ayuda del agua esto me ayudo un poco a distraerme y olvidar aquellos pensamientos estúpidos que me hicieron llorar sin necesidad ya que era cierto todo aquello por lo que había llorado era estúpido. Suspire y me voltee hacia la puerta del baño, sin percatarme de su precensia vi a Camila recostada del marco.
Pd: Sorry por la tardanzaaa estaba ocupadaa! Espero lo disfruten! Todavia falta un poco para terminar el segundo capi!
domingo, 21 de marzo de 2010
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